Existe un tipo singular de política contemporánea, que podemos llamar la “política del reconocimiento”. Dos casos recientes que afectan a las iglesias evangélicas nos permitirán ilustrar aspectos cuestionables de esta política. Dichos casos son la idea de un feriado evangélico y la condición legal de la actual educación teológica evangélica en Chile. Lo primero, la idea de crear un feriado evangélico el día 31 de octubre, es una idea que prendió con facilidad en todo el mundo político; lo segundo, el adecuado reconocimiento legal de nuestra educación teológica, es algo que espera. ¿Es casual que lo uno se dé con facilidad y lo otro implique esfuerzos enormes? Responder a esa pregunta pasa por decir primero algo más general sobre esta “política del reconocimiento”, y luego volver sobre estos dos casos concretos.
(tomado con permiso de: Instituto de estudios evangélicos) Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...



